Actualmente la economía mexicana está en declive y por muchos años seguirá, por lo menos así lo determinan los especialistas; sin embargo en esta nueva economía, el desarrollo de nuevos conocimientos es la base y ello se da con una fuerte inversión en educación, en fomentar la cultura de obtener día a día más y mejores conocimientos, es decir, la mayor acumulación de capital humano permite a los ciudadanos desarrollar sus capacidades de manera más eficiente y con ello aumentar las posibilidades de tener una ocupación y el ingreso necesario para satisfacer sus gustos y necesidades.
Pero, ¿qué es conocimiento? De acuerdo a la Real Academia Española, es entendimiento, inteligencia y razón cultural. Éste término también es aplicable en la economía y se determina “economía del conocimiento” o “nueva economía” indica que el conocimiento es el factor que determina en mayor medida el crecimiento de una economía, más que el capital, el trabajo o los recursos naturales, ya que poniendo en práctica el conocimiento en las áreas económicas, permitirá hacer más con menos recursos.
Es así como la educación formal permite un mayor nivel de desarrollo tecnológico, condición indispensable para el crecimiento económico de un país. Si el camino de un país no está sobre la idea de una mejor educación, no tendrá un futuro promisorio. Si no rompemos con el paradigma vigente y no abrazamos una visión del desarrollo sustentada en el conocimiento, condenaremos al país a la mediocridad.
El conocimiento es un bien público, es decir, una vez producido es difícil excluir a otros de su uso o disfrute.
La educación es sin duda un factor muy importante y necesario, pero el verdadero catalizador de la innovación es la competencia económica.
En este aspecto nos toca a todos poner de nuestra parte para un desarrollo, no sólo económico, sino también educativo, ya que el nivel que cada persona tenga en cuanto a sus conocimientos dependerá de ella y, por supuesto de los incentivos que el gobierno realice para que el pueblo tenga una mejor calidad educativa; todo comienza desde el hogar teniendo el hábito a la lectura y a la costumbre de aprender a aprender y después con el gobierno y sus leyes que establezcan una mejor educación para el país.
Sin embargo, la educación en México no está muy bien, por ejemplo, en un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico revela que en México el 70 por ciento de los centros educativos, los directores estiman que sus empleados no están suficientemente cualificados, aquí está el problema, los “maestros” son los que no tienen la suficiente capacidad para enseñar y aparte, no tienen los conocimientos para transmitir al alumnado.
Hace falta una reforma a la educación para que los maestros por lo menos tengan la licenciatura, pero aquí entran otros factores: la corrupción al entrar los maestros en una escuela y para conseguir una plaza, los plagios en las cédulas profesionales y los títulos, engloba tantos problemas, que el gobierno necesita reformar todo para un buen funcionamiento en su mandato y con el fin de que hayan resultados favorables.